“Debería estar siempre bien”, “no debería sentirme así”, “debería poder con todo”, “debería hacer más ejercicio, comer más saludable”, “debería salir más”, “debería controlar más lo que gasto”, “no debería tener estos pensamientos”, “no debería haberme comportado de esa manera”, “debería haber saludado”…
¿Te suenan este tipo de afirmaciones? ¿Tu diálogo interno suele sonar así? Puede que algunas de ellas sean ciertas, y tal vez deberías, pero ¿durante cuánto tiempo están en tu cabeza? ¿y cuántas veces les haces caso? terapia online psicológica
Tal vez no estén siendo de gran ayuda tener todas estas exigencias, e incluso puede que estés sufriendo ansiedad, culpa o frustración constante por ellas. Si te fijas, todas tienen algo en común y es que empiezan por un “deberías”.
Hoy hablaremos de lo que son “los deberías”, esos tiranos que nos exigen constantemente, de su relación con la ansiedad y de algunas maneras de afrontarlos.
Los deberías son pensamientos automáticos que se corresponden con creencias rígidas respecto a cómo debe ser las cosas. Estas creencias hacen referencia a normas rígidas y absolutistas de aspectos que tienen que ver con nuestro comportamiento, el de los demás y el mundo.
Suelen ser irracionales (por su tono generalista, reduccionista y absoluto) y forman parte de nuestros esquemas cognitivos, es decir, todo el conocimiento y las conclusiones que vamos sacando de las experiencias que vamos teniendo a lo largo de nuestra vida.
Suelen empezar con frases como “hay que”, “debo”, “tengo”… Además, si sientes que estos pensamientos te limitan, puede ser útil considerar la terapia para vencer el miedo al fracaso, que te ayudará a afrontar y superar esas creencias que te generan ansiedad y frustración.
Libérate de las exigencias internas
Los deberías se consideran un tipo de distorsión cognitiva, es decir, un tipo de filtro a través del cual interpretamos nuestra realidad.
Igual que unas gafas de color rosa nos harán verlo todo rosa, las distorsiones cognitivas guian en qué aspectos enfocarnos o poner atención para sacar conclusiones de lo que vivimos.
Los deberías se sienten como imposiciones y obligaciones rígidas y exigentes, de manera que cuando éstos no se cumplen o no se siguen tal y como se piensan, pueden crear reacciones emocionales desagradables como la culpa, la frustración o la ansiedad.
Los deberías están muy relacionados con las creencias y expectativas que tenemos, y podríamos agruparlos en tres grande tipos:
Deberías sobre uno mismo: son aquellos centrados en exigencias e imposiciones hacia nuestro comportamiento y nuestras emociones. Algunos ejemplos pueden ser: “tengo que llegar a todo”, “debo conseguir la aceptación de todo el mundo”, “debo mostrarme siempre competente y resolutivo para que se me considere útil y capaz”, o .
Deberías sobre los demás: son los que se refieren a creencias respecto a lo que puedo esperar de los demás, y cómo creo que deberían actuar otros.
Aunque podemos tener normas sociales y de comportamiento comunes, a veces se nos olvida que no todos pensamos igual o que hemos tenido experiencias de vida distintas, y se pueden producir desacuerdos frente a una misma situación que puede dar lugar a malentendidos y conflictos, precisamente porque los “deberías” no coinciden. Si sientes que tus «deberías» te están limitando en tus relaciones, un psicólogo que ayuda a superar el miedo a enamorarse puede ofrecerte herramientas para gestionar estas expectativas y mejorar tu bienestar emocional.
Descubre tus pensamientos dañinos
Juntas exploraremos cómo los ‘deberías’ afectan tu bienestar y encontrar soluciones a tu medida.
Algunos ejemplos son: “mi pareja debe saber lo que quiero sin que se lo pida”, “mis amigos deberían hablarme para saber cómo estoy”.
Deberías sobre el mundo: en este caso, los deberías harían referencia a cómo debería funcionar mi entorno o cómo debería ser la realidad que me rodea. Algunos ejemplos son: “las cosas deben salir como a mí me gustaría”, “el mundo debe ser un lugar justo”, o “la gente mala y despreciable debe recibir su merecido”.
Es importante destacar que el problema con los deberías no es tanto las creencias de base, (aunque también es conveniente revisarlas), sino la rigidez con la que se expresan y viven, de manera que cuando la realidad se desvía de ellas se considera algo insoportable e intolerable, lo cual suele llevar a reacciones emocionales intensas.
Como hemos comentado, los deberías hablan de expectativas, estándares y creencias irracionales de cómo deben suceder las cosas o cómo debemos comportarnos. Esto implica que nos hablan de reglas absolutas, y muchas veces, realidades imposibles o casi inalcanzables.
Así, los deberías suelen estar muy relacionadas con el rasgo de perfeccionismo, es decir la incesante búsqueda de perfección, el estándar más alto y extremo.
A su vez, al intentar llegar siempre a cumplir todas las expectativas o a que se cumplan todas nuestra reglas sobre los demás y el mundo podemos llegar a ser exigentes, tanto con nosotros como con los demás.
Al ser creencias tan extremas y rígidas imposibles de alcanzar o de mantener en el tiempo, no logramos satisfacerlas o cumplir con ellas, lo cual nos puede llevar a la decepción, la culpa o la ansiedad.
La ansiedad es una reacción emocional que se activa cuando percibimos y sobre todo anticipamos que va a haber un peligro o una amenaza.
Evolutivamente los peligros tenían que ver con la aparición de algún animal depredador, pero en nuestro tiempo, las amenazas que reactivan esta emoción suelen estar relacionados con nuestro propio valor y nuestras necesidades, entre ellas la integridad y la coherencia.
Si nuestro autoconcepto o lo que nos da seguridad respecto al mundo son este tipo de creencias y expectativas rígidas e inflexibles, seremos más vulnerables a experimentarla cuando algo no coincide con ellas.
Además, los deberías pueden ser una fuente de presión y comparación constante, lo que puede dar lugar a que nos sintamos ansiosos y alerta para intentar alcanzar dichos estándares o para que se cumplan dichas reglas.
Muchas veces la realidad no coincide con eso que creemos, y nuestra necesidad de coherencia y de control puede llevarnos a sentir ansiedad ante la discordancia.
Cuando además los deberías hablan de emociones, pensamientos o comportamiento propios, “los deberías” pueden llegar a ser muy invalidantes si tenemos creencias negativas sobre ellos como “no debería pensar X” o “no debería sentirme así”.
Este diálogo interno crítico, nos lleva a experimentar pensamientos de ser inferiores, inútiles o incapaces, de “no llegar” o “no ser suficientes”, lo cual puede afectar gravemente a nuestra autoestima.
Esperamos que hayas podido entender un poco mejor la relación entre tus pensamientos y la ansiedad respecto a los deberías. Si te has identificado con algo de lo que hemos comentado aquí, te animamos a buscar ayuda para empezar a trabajar en ello. Un psicólogo especializado en ayudar a afrontar el miedo a la soledad puede ser un gran apoyo en este proceso. Nosotras en palaupsicologia.com estaremos encantadas de poder acompañarte en el proceso.
Nuestras Reseñas
Soy psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.
Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.
Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.
Nº Colegiada: CV16304
Soy psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.
Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.
Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.
Nº Colegiada: CV16304