que decir cuando alguien se muere
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Qué decir cuando alguien fallece 

Cuando alguien de nuestro entorno sufre una pérdida de un ser querido, puede resultar difícil encontrar las palabras adecuadas para expresar nuestro apoyo. La muerte es un tema delicado, y a menudo tenemos miedo a decir algo inapropiado o insuficiente. Si estás buscando psicologos expertos videoconferencia, es importante contar con profesionales que puedan guiarte en estos momentos difíciles.

Esta inseguridad puede llevarnos a quedarnos en silencio o a tomar distancia con la persona, y ésta puede sentirse aún más aislada. No hay una manera estándar y perfecta de dar consuelo, ya que cada duelo es un proceso individual, pero sí que podemos aprender a acompañar en esos momentos de dolor.

En este artículo hablaremos de por qué nos cuesta tanto hablar de la muerte o saber qué decir cuando las emociones son intensas, y cómo enfrentar la difícil tarea de apoyar a alguien en duelo. Veremos ejemplos de qué decir y cómo decirlo, sobre todo mostrando empatía de manera sincera. 

¿Por qué nos cuesta tratar el tema de la muerte?

La muerte es de las pocas certezas que tenemos en esta vida, y sin embargo, nunca estamos del todo preparados para afrontarla. Es una experiencia que inevitablemente lleva a sentir dolor, y el dolor suele ser algo que tratamos de evitar a toda costa.

Nos resulta incómodo también ver ese dolor en otras personas, más si además tenemos un vínculo con ellas. Cuando alguien fallece, se unen estos dos factores, que la muerte es un tema crudo y difícil de enfrentar, y que ver sufrir a alguien que queremos nos genera también mucho malestar.

Cuando nos sentimos mal, o vemos a otros sentirse mal, la respuesta más inmediata suele ser tratar de calmar ese dolor, ya sea desviando la atención, relativizando o tratando de dar algún consejo para que la persona deje de sentirse así. En ocasiones, el dolor puede manifestarse de formas que requieren atención profesional, como en el caso del trastorno obsesivo-compulsivo. Si sientes que esto puede ser relevante, considera consultar a un psicólogo especializado en el tratamiento del toc para obtener el apoyo necesario.

Acompañamiento en momentos de duelo

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Sin embargo, cuando se trata de una experiencia de duelo, el dolor forma parte de sanar y sentirse mejor en el futuro. Así, cuando alguien fallece, esto nos pone en contacto con una faceta intrínseca de la vida que debemos aceptar: nuestra vulnerabilidad y el sufrimiento.

Si nos cuesta tratar el tema de la muerte, tal vez debamos reflexionar y aceptar primero que cuando alguien sufre por una pérdida, las emociones desagradables que sienta son una reacción normal y completamente válidas ante un evento tan estresante como puede ser que alguien querido fallezca. 

Por otro lado, la gestión emocional, ya sea propia o ajena, es una tarea aún pendiente en nuestra sociedad. Cada vez se hace más hincapié en la importancia de identificar y saber regular las emociones, aunque aún queda mucho por aprender.

Como sociedad, seguimos teniendo la tendencia a esconder y no dar espacio a las emociones desagradables, y es por ello que nos podemos bloquear cuando nos encontramos de frente con situaciones como éstas, en las que el dolor y las emociones intensas están más presentes.

Cómo reaccionar cuando la persona expresa emociones intensas

Si nos resulta difícil reaccionar o gestionar nuestra reacciones emocionales, es muy probable que también sintamos incomodidad cuando veamos a otros expresarlas, más aún si son intensas. Si a pesar de esto, queremos ayudar a la persona, es importante que tengamos en cuenta que el dolor que la persona siente, aun siendo desagradable, es la mejor manera de sanar.

Como hemos comentado, el duelo es un proceso muy personal, y como tal, lo que hará que la persona sane y lo transite será que ésta ponga en palabras ese dolor y le vaya dando otro significado. Por ello, ninguna palabra o frase, por amable o cálida que sea, podrá reparar el dolor que alguien siente por la muerte de un ser querido.

En este contexto, contar con el apoyo de un psicólogo online especializado en la gestión de la ansiedad puede ser fundamental para ayudar a procesar estas emociones y encontrar un camino hacia la sanación.

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Sabiendo esto, no debemos exigirnos decir las palabras correctas, porque quizá la persona no necesita que le digan nada, sino que nuestra ayuda sea genuina y auténtica, tanto a la hora de expresarnos como a la hora de ofrecer apoyo.

Si queremos ayudar a la persona, debemos aprender a tolerar el malestar del otro, que podamos verle llorar, expresar su rabia y su sensación de injusticia, que exprese su tristeza y sus miedos.

Nuestro objetivo no debe ser tratar de que no las sientan ni de que desaparezcan, porque aún siendo dolorosas, esas emociones no son perjudiciales. Darles espacio es lo que hará que se regulen.

Por ello, lo que suele ayudar es ofrecer ese espacio de escucha sin juicio, un silencio que les permita expresarse, un abrazo que les indique que estás para lo que necesiten, o una llamada de vez en cuando para chequear cómo están.

Qué decir y que no a alguien que ha perdido a un ser querido

Existen muchos artículos con consejos sobre qué decir o qué no decir a alguien que ha perdido a un ser querido, y la realidad es que a veces tener las palabras premeditadas o estudiadas puede hacer que suenen superficiales. Así pues, te compartimos una lista de aspectos a tener en cuenta para poder elegir nuestras palabras desde un lugar más genuino y auténtico.

Qué NO decir:

  • No tratar de decir que se entiende por lo que están pasando si no es verdad. Aunque hayamos pasado por algo parecido, las pérdidas son experiencias relacionadas con la propia historia de la persona. No todo el mundo vive igual la muerte de un ser querido, aún siendo el mismo ser querido o las mismas circunstancias (enfermedad, accidente…), porque la relación y lo vivido con ella no lo es. Es más aconsejable dejar que la persona nos hable de cómo es su dolor o su pérdida que tratar de equipararlo con algo nuestro.
  • No decir frases hechas o dar consejos sin que se pidan. De nuevo, es importante no imponer nuestra propia experiencia y aprendizajes a la persona. Si acaba de perder al ser querido, probablemente no esté disponible para asimilarlo, y por ello, los consejos, si no son pedidos directamente, no suelen ayudar; incluso, puede transmitir la idea de que la persona no sabe enfrentarlo.
  • No decir frases que empiezan con “al menos”. Este tipo de frases tienen el objetivo de disminuir la intensidad de las emociones apelando a lo positivo, pero como hemos comentado, dependiendo del punto en el que se encuentre la persona, pueden tomarse como restarle importancia a la pérdida. Sabemos que el dolor será temporal e irá disminuyendo, pero no por eso debemos procurar que sea así desde el principio. Darle la importancia que tiene hará que poco a poco se recoloque en otro lugar y que la intensidad vaya bajando.
  • No decir “todo sucede por algo” o “está en un lugar mejor”. Estas frases también tienen una intención de dar paz o tranquilidad a la persona, sobre todo al querer reducir la incertidumbre y las dudas que pueden surgir de por qué ha pasado o dónde estará la persona. Sin embargo, si la persona siente rabia o tiene sensación de injusticia por la pérdida, éstas frases pueden invalidar ese enfado, porque además no se sabe si son ciertas.

Qué SÍ decir:

  • Está bien admitir que no se sabe qué decir. Muchas situaciones de duelo pueden pillarnos en shock, ya sea por las circunstancias o porque no lo esperábamos, y expresar esa emoción puede dar más sensación de realidad. Porque la muerte muchas veces es así, nos pilla desprevenidos.
  • Dejar más espacio para la escucha y el comprender. Si queremos que la persona se sienta acogida, la mejor manera es dejándole expresarse sin juicio. Podemos transmitirle que le entendemos sin apelar a que hemos pasado por lo mismo, ya sea resumiendo con nuestras palabras lo que nos comentan, o mostrando con nuestros gestos y nuestra postura que estamos atendiendo lo que dicen.
  • Ofrecer verbalmente ayuda en tareas. Las personas en duelo pueden tender al aislamiento y la apatía, por lo que ofrecerse para ayudas concretas en tareas cotidianas o recados puede ser una buena manera de mostrar apoyo efectivo.
  • Ofrecerse a llamar si la persona no llama. Podemos decirle a la persona que estamos para lo que necesiten, y aunque lo necesiten, pedir ayuda puede costar mucho en estas circunstancias. Puede ayudarles más si les proponemos que lo hagamos nosotros si no nos lo piden finalmente. Hacer esto puede transmitir que estamos realmente para ellos, ya sea en los días posteriores o tras unos meses.
  • Compartir recuerdos y decir el nombre de la persona que ha fallecido. Quizá tratemos de evitar nombrar a la persona para no causar daño, pero realmente es una manera de evitar el malestar, y si nos notan que nos sentimos incómodos al hablar de ello, pueden sentir que no se debe hablar de la persona fallecida. Los recuerdos pueden traer emociones desagradables, pero como hemos comentado, darles un espacio hará que se sientan más reconfortados y permitirá ir normalizando e integrando la ausencia y la nueva realidad.

Esperamos que este artículo te haya dado algunas ideas para poder acompañar a quienes estén sufriendo ésta pérdida. Si notaras que tú o que otra persona necesitáis ayuda extra para transitar este proceso, en Psicología Maria Palau atendemos casos de duelos y estaremos encantadas de acompañaros. Además, si estás interesado en el apoyo psicológico en educación alimentaria, también ofrecemos recursos que pueden ser de gran ayuda en momentos difíciles.

Nuestras Reseñas

¿Te gustaría saber más?

Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

Nº Colegiada: CV16304

Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

Nº Colegiada: CV16304