¿Estás aguantando más de lo que deberías?
En Psicología María Palau no tienes que «tocar fondo» para pedir ayuda. Estamos aquí cuando lo necesites.

Al igual que posponemos la alarma por la mañana para dormir «sólo 5 minutitos más», solemos posponer la decisión de pedir ayuda. El problema es que esos 5 minutos de más se suelen convertir en 20, y al final acabamos teniendo que hacerlo todo más rápido para que nos dé tiempo a llegar al trabajo, y a veces, ni siquiera nos da tiempo. Quizá llegar al límite con la hora mañanera no es algo que nos pueda perjudicar gravemente, pero posponer la alarma de pedir ayuda sí que puede tener efectos en nuestra calidad de vida y en nuestro bienestar.

Señales de «tocar fondo»

El momento de pedir ayuda es muy personal, porque los límites emocionales de cada uno también lo son. Además, las señales de «tocar fondo» de cada persona varían según la situación y las características individuales. Sin embargo, como seres humanos compartimos algunas alteraciones y señales que pueden indicarnos cuándo estamos cerca de ese límite personal:

  • Te notas con nerviosismo durante el día y te cuesta recuperarte al final del día de todo el ajetreo.
  • Tienes dolores y tensiones difusas que duran en el tiempo.
  • Tienes la sensación de que no llegas a todo.
  • Te irritan hasta los detalles más pequeños, como los ruidos.
  • Notas que tienes alteraciones en los patrones de sueño: te cuesta conciliar el sueño, tienes despertares en mitad de la noche o te despiertas antes que la alarma…
  • Se altera el apetito: tienes más ganas de comer entre horas o se te cierra el estómago.
  • Tienes problemas de concentración, te distraes o notas que tu rendimiento en las tareas ha bajado.
  • Te apetece estar sin gente alrededor o te incomoda tener momentos a solas contigo.
  • Tienes menos ganas de hacer cosas que te gustan, sientes desgana frente a tareas cotidianas.
  • Sientes falta de motivación por las cosas, y desconexión contigo y con los demás.

Consecuencias negativas a largo plazo:

  • Falta de energía, pérdida del sentido de la propia vida, agotamiento.
  • Menor rendimiento, sensación de fracaso y descontento con uno mismo.
  • Empeoramiento de las relaciones sociales (no puedo estar para mí ni para otros) y desconexión de los demás (por no abrirme o tomar distancia).
  • Acudir a comportamientos de afrontamiento desadaptativos (buscar maneras de anestesiar el malestar con vicios, consumo de sustancias y otros comportamientos adictivos).

Si nos fijamos bien, podemos darnos cuenta de que «tocar fondo» puede suponer un desgaste en muchas áreas de nuestra vida: puede afectar a nuestras relaciones personales, nuestro trabajo, nuestros hobbies, nuestro descanso, nuestra alimentación… y todo esto, mantenido en el tiempo, puede implicar perder calidad de vida. Aguantar y aguantar sólo hará que agotemos nuestros recursos, y que lleguemos más cansados y perjudicados al momento de pedir ayuda.

Imaginemos que aparece una gotera en casa. Podemos poner un cubo debajo para que vaya recogiendo el agua, y esto funcionará por un tiempo, ya que la gota, de manera individual, no es dañina. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, el cubo se va llenando, y lo que antes era una gota se ha convertido en un litro. Si el cubo llega a rebosar y no nos damos cuenta, puede estropearnos el suelo o inundarnos la habitación. Y así, lo que en un principio habría requerido de un momento para arreglarlo, acaba provocando un mayor gasto de tiempo y de recursos.

Pedir ayuda es de valientes

No esperes a agotarte. Cuanto antes te acompañemos, más fácil será el camino.

¿Por qué nos cuesta tanto pedir ayuda?

Las razones por las que aguantamos hasta «tocar fondo» pueden ser muy variadas, y dependen en cierta medida de nuestra propia historia y de nuestros recursos. No obstante, existen ciertas ideas compartidas que pueden influir en que nos sumerjamos en ese mar de malestar y alarguemos ese momento de pedir auxilio.

«Pedir ayuda nos hace personas débiles, porque no hemos sido capaces de salir adelante por nuestro propio esfuerzo». Quizá nos exigimos ser «fuertes» y tener la capacidad de «poder con todo» por nuestra cuenta; queremos ser personas independientes y autosuficientes, porque eso nos hace sentir orgullosos de nosotros mismos. La realidad es que cada persona tiene unas fortalezas, unas capacidades y también unas limitaciones. Somos seres interdependientes, lo que quiere decir que a veces necesitamos de los demás para conseguir nuestros objetivos y aprender nuevas habilidades. Pedir ayuda puede exponer nuestra vulnerabilidad, pero también nos acerca a quienes se la pedimos, y con ello, podemos incluso reforzar su autoestima.

«Solo yo puedo salir adelante, nadie puede hacerlo por mí». Si bien es cierto que cada uno debe responsabilizarse de su proceso o de tomar acciones que le lleven a mejorar o salir de la situación en la que se encuentra, no tenemos por qué hacer el camino en soledad. Pedir ayuda y permitir que nos acompañen implica tener un apoyo en los momentos complicados. Además, dos cabezas piensan más que una, y eso nos permite tener acceso a nuevas perspectivas que amplifiquen las alternativas y la manera de enfrentar los problemas. Compartir lo que nos preocupa nos da la oportunidad de aprender nuevas formas de afrontarlo, aún siendo cada persona la que debe hacerlo.

«Hay gente que está peor que yo». Comparar nuestra situación con la de otras personas nos puede ayudar a reducir un poco la intensidad o relativizar nuestro malestar, porque siempre va a haber gente mucho peor. Sin embargo, no es incompatible con que uno pueda aprovechar las propias circunstancias para mejorar su bienestar. Ayudar y recibir ayuda no es limitado, y merecemos pedir ayuda aún cuando haya gente que también la necesite.

Puede haber otras razones como la economía, la propia organización del tiempo, o circunstancias laborales que también nos compliquen el pedir ayuda. Siendo conscientes de ello, debemos tener en cuenta también que priorizarse siempre nos encaminará hacia un mayor bienestar, y podemos buscar maneras que se adapten a dichas circunstancias.

Si somos capaces de flexibilizar y poner a prueba estas creencias, estaremos más cerca de poder «salir del pozo», porque estaremos dispuestos a alargar nuestra mano para que otro nos la coja y nos ayude a impulsarnos. Podemos pedir ayuda a personas de nuestro entorno con las que nos sintamos en confianza y con seguridad de que van a cuidarnos al mostrar nuestro lado más vulnerable. Si esto ya lo hemos intentado y no ha funcionado o no ha sido suficiente, pedir ayuda profesional siempre es una buena opción para poder trabajar en aspectos más específicos.

Un espacio sin juicios para ti​

La terapia es un lugar seguro para cuidarte. Da el paso cuando quieras.​

¿Y por qué confiar en la psicoterapia para pedir ayuda?

  • La terapia es un espacio sin juicios, donde predomina la empatía, el entender a la persona en su contexto y la validación emocional.
  • En terapia no se dan consejos, que a veces no contribuyen a que nos sintamos capaces. Aunque se pueden mandar tareas para casa, no se habla de lo que la persona debe o no hacer, sino que se parten de objetivos y acciones consensuadas según los valores de quien viene.
  • La psicoterapia permite observar el propio contexto desde fuera, hablar de él y tener una perspectiva más distante, lo cual puede aportar claridad. No es lo mismo intentar salir de un laberinto estando dentro que pudiendo verlo desde arriba.
  • El terapeuta es una persona externa a ese contexto, lo cual permite un mayor distanciamiento emocional a la hora de hablar de temas difíciles, algo que puede resultar más complicado cuando hablamos con familiares o amigos con los que tenemos mucho vínculo y a quienes les puede doler mucho vernos sufrir. El terapeuta puede emocionarse o sentirse cercano a la persona, pero no se implicará tanto emocionalmente como lo haría alguien de nuestro entorno, y eso es lo que permite aportar una perspectiva distinta.
  • La psicoterapia puede ser un espacio libre y seguro para poner a prueba habilidades comunicativas o expresar emociones que no son permitidas en otros momentos de nuestro día.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a aclarar un poco para que dejes de hacer submarinismo en las profundidades del malestar que se puede crear con una sola gotera, y te animes a sacar la mano a flote para que otros puedan ayudarte. Nosotras en psicologiamariapalau.com estaremos encantadas de acompañarte si así lo quisieras.

Nuestras Reseñas

Publicado en Google Google
María Sánchez profile picture
María Sánchez
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Contacté con esta clínica ya que estaba en un momento muy difícil de mi vida. Mi TOC estaba completamente fuera de control, y me sentía atrapada, sin esperanza. Estuve durante un año en tratamiento con tres psicólogos diferentes, pero no lograba ninguna mejora. Cada sesión era frustrante, porque no veía avances, y empecé a pensar que quizás no había solución para mi problema. Pero todo cambió cuando conocí a mi psicóloga Laura Almudena. Desde el primer momento, me hizo sentir escuchada, comprendida y acompañada. Tiene una forma única de trabajar: es empática, atenta, paciente, y al mismo tiempo te ayuda a ser valiente y enfrentar lo que más miedo te da. Gracias a Laura, hoy puedo decir que estoy mucho mejor. He aprendido a manejar mi TOC, a entender mis pensamientos, y a no dejar que me controlen. Sé que todavía es un proceso, pero ahora tengo las herramientas para avanzar y, sobre todo, la esperanza de que puedo vivir una vida plena. Laura es una profesional increíble, y la recomiendo de todo corazón a cualquier persona que esté buscando una ayuda real y efectiva.
Publicado en Google Google
Marta García Márquez profile picture
Marta García Márquez
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Mi experiencia con Rocío fue muy positiva porque me ayudó a superar el miedo a conducir y puedo decir que a día de hoy he mejorado muchísimo. Lo recomiendo 100%.
Publicado en Google Google
Ni Neu profile picture
Ni Neu
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Es mi primera experiencia y no puedo estar más agradecida por la ayuda recibida. A María Luisa, mi terapeuta le doy un sobresaliente, desde el primer momento me transmitió cercanía, serenidad y confianza, Paso a paso me ha ayudado a conocerme mejor y me ha enseñado las pautas necesarias para gestionar esa ansiedad (ataques de pánico) por las que tuve que pedír ayuda, es una excelente profesional. que me ha ayudado muchísimo.¡Muchísimas gracias María Luisa!
Publicado en Google Google
Julio Gilabert profile picture
Julio Gilabert
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Son maravillosas, en especial Rocio que nos ha ayudado mucho !!!
Publicado en Google Google
Eli S. profile picture
Eli S.
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Después de verme en un pozo sin salida al perder a uno de mis mayores seres queridos e invadiéndome la ansiedad y el pánico, decidí buscar ayuda. A día de hoy, tengo que agradecer mucho a Rocio, que en este viaje, me ha sacado de donde pensé que no iba a salir y me siento mucho mejor. Gracias infinitas. Una verdadera suerte dar con este equipo y sobretodo, con Rocio. Seguimos remando, porque su ayuda es fundamental en mi.
Publicado en Google Google
Sergio Soler Segura profile picture
Sergio Soler Segura
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Desde el primero momento que acudi a sus profesionales en busca de apoyo me senti muy agusto y comodo. El trato es muy atento y profesional pero familiar a la vez, en mi caso me ayudaron a pasar un mal momento asi como tambien a aprender a gestionar mejor algunas situaciones. No puedo mas que recomendar sus servicios si te encuentras en un momento dificil en el que creas que necesitas un apoyo extra. Gracias María Arrizabalaga por ayudarme, tu guia fue justo lo que necesitaba en esos momentos.
Publicado en Google Google
Maria de la Luz profile picture
Maria de la Luz
Google star 1Google star 2Google star 3Google star 4Google star 5Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Contacte con este equipo porque no me encontraba bien, muchos miedos, ansiedad y duda. Mi psicóloga María Arrizabalaga, sin duda ha sido una persona muy importante para mí en mi camino, me ha acompañado y guiado. Sin duda la recomiendo muchísimo, todo aquel que dude que no se lo piense. María te escucha, te brinda herramientas, te ayuda, te transmite confianza como si fuese tu amiga para que hables libremente lo que sientes sin miedo. La mejor decisión que pude tomar fue elegir comenzar la terapia con ellas, no podría haber afrontado todo sin la ayuda de María. Sin duda agradecerle todo el trabajo que ha realizado, es la mejor❤️ Muchas gracias

¿Te gustaría saber más?

Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

Nº Colegiada: CV16304

Soy  psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.

Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.

Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.

Nº Colegiada: CV16304