¿Te ha pasado que te has despertado gritando o muy agitado? ¿Te has levantado repentinamente con taquicardias, sudoración o agitación corporal? ¿Has sentido alguna vez terror o verdadero pánico mientras dormías? Posiblemente hayas sufrido algún episodio de terror nocturno. Aunque suele ser un problema más común en niños, los adultos también pueden sufrir terrores nocturnos. En este artículo, hablaremos de este tipo de parasomnia, sus síntomas, las razones por las que aparecen y la manera efectiva de tratarlo.
Los terrores nocturnos son un tipo de parasomnias o trastornos del sueño. La parasomnia es un grupo de alteraciones benignas del sueño, generalmente dadas en la infancia o adolescencia pero que también puede persistir en la adultez. Los problemas de sueño se clasifican según las fases del sueño en las que se den, y dentro de este grupo se encontraría el sonambulismo, las pesadillas, o síndrome de piernas inquietas. En concreto, los terrores nocturnos se engloban dentro de trastornos de la fase No-REM. Esta fase corresponde con el primer tercio del periodo principal de sueño. Si bien podemos tener estos episodios de manera esporádica, se considera un trastorno cuando la frecuencia y duración de los mismos es excesiva o interfiere en la vida de la persona.
Algunos de los síntomas que forman parte de los terrores nocturnos son:
Como habrás podido comprobar, son síntomas muy desagradables, que pueden venir acompañados de imágenes mentales negativas. Para las personas despiertas que lo observan, pueden ser también situaciones muy angustiantes, ya que la persona se mueve en exceso y parece despierta pero no es consciente de lo que está haciendo.
Recupera un descanso reparador
Las causas de que se den los terrores nocturnos pueden ser variadas, incluyendo la interacción de factores biológicos y psicológicos. Aquí te presentamos algunas posibles causas influyentes:
A veces, los episodios de terrores nocturnos se pueden desencadenar por afecciones como:
Las consecuencias de sufrir estos episodios, sobre todo si son frecuentes, es que interrumpen la continuidad del sueño. Esto afecta a los niveles de cansancio, dando lugar a problemas en la energía y el rendimiento al día siguiente, así como la aparición de otros síntomas como el dolor corporal, dificultad para concentrarse o la alteración del estado del ánimo. A la larga, este cansancio puede afectar a la calidad de vida de la persona, ya que afecta a sus tareas cotidianas e incluso a sus relaciones personales. Las personas que los padecen pueden sentir vergüenza con sus seres queridos que presencian sus episodios, e incluso culpa por poder dañarlos o afectar al sueño de otros, y esto puede acarrear problemas en sus relaciones.
Por otro lado, el temor a que se den estos terrores nocturnos puede dar lugar a insomnio de conciliación, ya que la persona teme quedarse dormida por si sufre un nuevo episodio. A largo plazo, la privación del sueño tiene consecuencias como el mayor riesgo de padecer enfermedades, el incremento de accidentes o lesiones, e incluso el aumento de la mortalidad.
Sentimos informarte de que no existe un tratamiento estándar establecido para los terrores nocturnos. Sin embargo, sabiendo los factores influyentes que lo causan es posible hacer cambios que incidan en ellos.
En general, se recomienda llevar a cabo estrategias que mejoren la calidad del sueño así como la reducción del estrés, ya sea con medicación o con psicoterapia. Aquí te proponemos algunas alternativas que puedes llevar a cabo por tu cuenta:
Duerme con tranquilidad
Si las noches se han vuelto un problema, estamos aquí para acompañarte.
Aún teniendo esto en cuenta, es posible que nos sintamos perdidos o confusos respecto a lo que hacer cuando aparecen, y por ello, cuando los terrores nocturnos aparecen en la edad adulta, es muy recomendable acudir a un profesional para tratar los problemas a la base de una manera más efectiva.
Si conoces a alguien cercano que esté padeciendo estos terrores nocturnos, también queremos darte algunos consejos sobre cómo poder ayudarlos realmente. La mejor ayuda que se puede ofrecer es asegurar que la persona no se haga daño durante los episodios, y para ello, debemos asegurar su integridad física creando un ambiente seguro. Esto incluye retirar cualquier objeto que pueda ser peligroso, o asegurarse de que las ventanas y las puertas estén cerradas para que la persona no salga corriendo. Además, otra manera de contribuir es facilitando las opciones para reducir los niveles de estrés y que pueda recuperar una rutina de descanso saludable para mejorar su sueño.
Si te has identificado con algunos de los síntomas o crees que alguien podría estar padeciendo estos episodios, te animamos a compartir el artículo con ellos. Desde Psicología Maria Palau estaremos encantadas de ayudarte en lo que necesites.
Nuestras Reseñas
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Soy psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.
Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.
Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.
Nº Colegiada: CV16304
Soy psicóloga sanitaria y trabajo con diferentes problemáticas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, situaciones vitales estresantes (problemas familiares, laborales, de pareja…), relaciones sociales y autoestima tanto en adultos como en jóvenes.
Siempre he tenido mucho interés en investigar sobre el cerebro y la conducta humana, y por ello, combiné el grado de Psicología con la colaboración en un grupo de investigación en psicobiología. Al terminar la carrera, realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.
Actualmente, combinándolo con mi trabajo como terapeuta, estoy haciendo el Doctorado en Psicología en la Universitat Jaume I, investigando sobre el uso de las nuevas Tecnología de la Información y la Comunicación (TICs) en la terapia psicológica, como son el uso de la realidad aumentada y la terapia online.
Nº Colegiada: CV16304